15/5/12

Para morderle las ruedas al cañón


El niño llora. Gesticula con sus pequeñas manos
e intenta tocarlo todo.
Permanece oculto en su capazo mientras
insiste en descubrir el mundo con su lengua
y balbucea  porque el nuevo niño será un gran halcón
preparado.

Las desilusiones le hacen fuerte
el miedo, la ira y el rencor le preparan para olvidar pronto
que volar es algo mágico.
Se va acostumbrando a una nueva fama,
los 230 kilómetros por hora 
son los requerimientos del cazador,
la alquimia del capitalismo embravecido,
la comodidad de sus gemelos de acero cepillado.

De uniforme y herramientas dotado.
El halcón plumado ha probado la sangre y las vísceras,
ha conocido las ciudades de cartón
y ha fabricado un mundo de calor sucio, negro, tóxico, metálico, plástico.

Vamos respirando, latiendo, subiendo la persiana a diario,
se alimenta de menús precocinados,
se asea, se enjuaga, se da brillo a diario,
es un animal muy educado que jamás volverá a mirar atrás
a arrepentirse de algo
tiende a olvidar lo primitivo y mágico,
vive dando razón a lo inhumano, y piensa poco en ello
para no envejecer por falta de sueño.



1/10/11

Instrucciones para sobrevivir a tu fecha de nacimiento.

Para ser moderno hay que desnudarse y tirar toda la ropa al cubo de la basura. Hay que ir de compras, gastarse el dinero, invertir cierta energía en una nueva combinación de algodones y tintes. Visitar las pasarelas. Comprar un bolso. Pasar de Zara a Warhol y volver a Zara para entender como has ido evolucionando.


Debes ir a un psiquiatra que tenga en su consulta recortes de periódico con variadas referencias de congresos.


Un moderno siempre a escrito un poema titulado Urbanita, donde habla sin parar de su estado anímico y su condición posturbanita. Rechaza el compás y el verso que le asombró de niño, cuando era un auténtico buscador de estrellas.


La ropa de abrigo en verano es signo de modernidad. La bufanda larga, los gabanes largos y grises, los guantes y los zapatos negros apretados y las gafas de pasta que utiliza como secreto camuflaje.


Es importante adaptarse a las modas, reírte de absurdos monólogos, beber frapuchinos, escrutar obras de arte, tener paciencia y volver a mirarlas para dar un veredicto: "Interesante pero manido".


Un moderno es un magnífico escritor dentro de la puta mierda que escriben los otros. Es locuaz, certero y maligno y no tiene ni puta idea de escribir.




24/5/11

mira y te vas (poema)

Estaba en tu naturaleza no permanecer por mucho tiempo ni por muchas veces
la idea era perderlo todo en una multitud de instantes y en cualquiera
rodeado de recuerdos, de metales púlidos cortantes,
arrasado por una cotidiana forma de vivir pasajera.

26/5/10

finali

No hay tantas cosas en el mundo
para tantos poemas
escribir por ejemplo pan de molde
pan blanco pan Alipende consumo preferente
Escribir otro poema la corteza del pan
la sobra lo duro el alambre la bolsa
la mano de mi hija sobre el pan Bimbo
Panrico rescatado antes de acabar en la basura
caducado finalmente en una ingesta feliz y poética

El pan de la tele cortado con un cuchillo
milagroso el pan tostado quemado cancerígeno
el pan donde no hay pan Hacendado
la rebanada gruesa, el American Pan
el pan del tercer estante de perrito
metamorfoseado

No hay tantos poemas del pan y sin embargo
existen excepciones en la textura de una bola de trigo aireado
No hay tantos poemas no
y los poetas no asumen la intrascendencia
de un pan golpeándose en el coche contra dos botellas de coca-cola


Se lo estoy diciendo al pan pre-cortado
al bollo artificioso
al pan que compartí con mi padre esta mañana
al pan de hoy y de mañana y de todas las mañanas

18/3/10

Lo que pasa. (edición previa)

Estás ahí
viva y desplazas un aire invisible.

Estás ahí
a diez metros, manejas un lápiz, recoges tu pelo,
yo pienso que estás ahí,
miro tus pechos
Y miro directamente tus ojos.

Estás ahí y estás viva,
has levantado tus manos, sonríes, disimulas
porque has percibido que te observo.

Estás ahí, mi pulmón respira.
Me llega un clic-clic nervioso
del resorte de un bolígrafo.
Estás ahí que tengas mucha suerte,
cierro el libro, recojo.
La vida pasa sordamente.

27/1/10

Despedida post mortem

Cuando mi amigo Manolo era muy joven siempre me decía que no podía pensar en la muerte, porque le quedaba tan lejos que se sentía inmortal. Nunca entendí demasiado bien lo que quería decir, pero ahora sé lo que no quería decir. Me siento tan mortal, estoy tan débil, tan cansado, tan lleno de dolores.

Dolor por la vida y por lo que amas, dolor por todo conocimiento y por todo el sufrimiento perpetuo que arrastro y me hace llorar.

Conduzco con la cabeza pegada a mi ventanilla, conduzco, pienso y lloro con la cabeza pegada a mi ventanilla. El humo de la quema de rastrojos del otoño me hace llorar mientras el coche avanza y huelo la carbonilla.

Un verso de José Hierro “Se está muerto aunque lata el corazón, amigos”. Amigos suena como: ¡Por favor que no estoy muerto pero casi, anda ven abrázame para poder olvidarlo todo!

Pero soy un soñador, ese “Amigos” era en son de despidida como vuelve a decir José Hierro, o como Despedida del Mar, que es el título de otro poema maravilloso que todos los seres humanos deberían leer antes de morir, y yo os lo facilito como parte de mi testamento. Está en su libro Tierra sin nosotros de 1946. Es un poema corto, de 42 versos o cañonazos dulces, certeros, universales, tristes, angustiosos, ciertos, m-o-r-t-a-l-e-s.

7/1/10

Lost in post

Ayer estuve viendo Lost in translation. Charlotte estaba guapísima, redonda y triste, compacta en su tripita, en sus pechos de carne, en sus melena peinada durante horas para el rodaje. Y también paseaba su indolencia Bob Harris en un mundo pequeño y luminoso, absurdo como una reverencia.

Ellos se conocen para calmar su ausencia de sueño en la misma cama y él sujeta el pequeño pie de Charlotte con sus manos, gesto lo suficientemente significativo como para hacer de un resumen algo estúpido. Felices sueños.

4/5/09

totalmente vacío

Hoy no tengo ganas de escribir. Si algún amigo buscaba leer que tal me fue el día o como me encuentro de ánimo, remito al texto Todo pero nada publicado el 27 del 4 del 09. Si por casualidad entró alguien buscando buena poesía, les recomiendo Cuanto sé de mí de José Hierro.
Mi escritura es un monólogo para un escenario vacío.

1/5/09

El niño que abrazó una higuera


Que un aire fresco pasa por las frías palancas de los terrones sangrados de tinta, así uno puede y se envuelve desnudo entre las primarias asperezas del verso. Me pinto la cara de su tacto y me llueve hasta el frío profundo de todas las tristezas.

Todavía estoy muy lejos de acotar las distancias redondas, el espesor que me rodea está ahora mojado y aturde de sonidos. Quisiera quedarme en este lugar donde mis ideas están tan claras, soy feliz y la gente hace cola esperando las claves que guardo en mi bolsillo izquierdo, a tantos misterios absurdos que la avaricia y el egoísmo han escupido al mundo.

Ya no me soltaré jamás, mis huesos serán orgánicos sobre las ramas, compos de treintaysiete grados centígrados que suelta un imbécil, una carcasa de sueños en los ahogos del huracán. Lo siento caballero, no tenemos buena voluntad para nada de eso.

27/4/09

Todo pero nada (Un soneto resumido)

Hoy, lo que son las cosas, tengo mil ideas en mi cabeza. Por eso lo lógico para un escritor es sentarse y escribir sobre ellas. Contarlo todo, hacerlo bien y proseguir el entrenamiento aristotélico. El Método.

Y pongo y digo y hago y era y fue. No me sirve esto ahora. Lo voy borrando todo y todo era importante a pesar de nada.

Me doy un segundo y observo qué tengo y qué estoy haciendo. Recuerdo que por la mañana examiné mi barba con tanta pereza que aún la conservo, estaba nublado, tenía ganas de llorar, pasó mucho tiempo hasta que me quité el pijama y además no comí. Encendí la radio, la televisión y el ordenador. Paseé por la Gran Vía y viajé en metro, sentí el humo y el sudor humano en mi cara. Entré en varias tiendas y fui, pese a todo, amable.

Hace poco he bebido dos vasos de agua, estaba turbia pero potable. Recuerdo que es lunes y que a mí me da lo mismo eso. Dejo pendientes las mismas cosas que dejé ayer y me comprometo a seguir dejándolas mañana.

Son las 21 y 45 de mi vida, el cielo está nublado, las ramas de los árboles son sacudidas sin dirección concreta. Ya es de noche. Guardaré este pequeño texto en el blog como resumen de este día y del día de mañana y de todos los días de mi vida.