05/02/10

Paseo.

Sin ternuras, que entre nosotros
sin ternuras nos entendemos.
Sin hablarnos, que las palabras
nos desaroman el secreto.
¡Tantas cosas nos hemos dicho
cuando no era posible vernos!
¡Tantas cosas vulgares, tantas
cosas prosaicas, tantos ecos
desvanecidos en los años,
en la oscura entraña del tiempo!
Son esas fábulas lejanas
en las que ahora no creemos.

Es octubre. Anochece. Un banco
solitario. Desde él te veo
eternamente joven, mientras
nosotros nos vamos muriendo.
Mil novecientos treinta y ocho.
La Magdalena. Soles. Sueños.
Mil novecientos treinta y nueve,
¡comenzar a vivir de nuevo!
Y luego ya toda la vida.
Y los años que no veremos.
Y esta gente que va a sus casas,
a sus trabajos, a sus sueños.

Y amigos nuestros muy queridos,
que no entrarán en el invierno.
Y todo ahogándonos, borrándonos.
Y todo hiriéndonos, rompiéndonos.

Así te he visto: sin ternuras,
que sin ellas nos entendemos.
Pensando en ti como no eres,
como tan solo yo te veo.

Intermedio prosaico para
soñar una tarde de invierno.

Paseo del libro Alegría, recogido en Poesías completas (1947-2002), colección Visor de Poesía.

He venido un poco antes de la biblioteca porque aún no tengo un portátil, espero comprármelo este fin de semana. Tenía que terminar unas cosas en el ordenador y han llamado al telefonillo. Como siempre he pasado de abrir, pero han insistido. Decían que traían un paquete y claro ya estabamos como siempre algún vecino que no está en casa y los trasportistas se lo quieren dejar al primer pringao para no tener que volver. Pero no, me dicen que es para Arturo Torres y les abro. En el tiempo que subían he pensado que quizá fuese un paquete bomba, o un truco de unos atracadores para colarse en mi casa. He estado a punto de no abrir, pero quizá fuese del hospital o del trabajo y he abierto. He firmado en la PDA y enseguida he sabido qué era y de quién. Estaba envuelto con cinta de la casa del Libro pero más que eso, me lo ha descubierto la forma de embalar, por acumulación nerviosa de cinta adhesiva. Era un libro maravilloso que yo ya había visto y me daba pena comprar porque se trata de las poesías completas de José Hierro que yo ya las tengo en tomos sueltos.

Es un regalo magnífico de mi amigo Manolo. Se lo agradezco mucho. Mucho de verdad, he recordado aquel día que ambos nos regalamos las poesías completas de Vicente Aleixandre en la misma colección. Y me he puesto a leer y a recordar y todo me remite a él.

Yo era poeta. Sentía,
soñaba, Tiempo divino
de sentir y de soñar.
Y ser poeta es vestirnos
túnicas de luz, oir
la voz que nos va trazando
todos los caminos.
De Quinta del 42

La poesía no se hace con ideas, mi querido Degas (gracias, Stéphane Mallarmé, por recordarlo), sino con palabras. De acuerdo, siempre que no se entienda que estorban las ideas. Forma externa e interna, contenido y forma, forma del contenido y contenido de la forma: Los cirujanos de la estilística, del formalismo, del estructuralismo, sajan, separan y analizan para demostrar lo que está claro: que el poeta es aquel que dice más de lo que dice (significantes y significados); que las palabras cautivan antes de que captemos su sentido.

De Agenda

04/02/10

Libro para 2010

¡Sí!, después de 20 años escribiendo mal y con desorden, años de lector de más a menos y luego a más y otra vez a menos, como dientes de sierra (tengo que reirme de todo). Creo que al final del año y al final de todo, por fin, tendré un libro de poemas (poemas) pequeño.

Me está costando adecuar mis conocimientos de rata, y el ritmo natural de mi poesía, a unos nuevos poemas que espero muestren (a mí fundamentalmete) una historia larga que llega hasta hoy, que contiene muchas cosas y por supuesto está cargada de enorme belleza literaria (toda mi lucha es esa).

Sin el mínimo, lo romperé todo como he roto cuadernos y repertorios.

Alguien que sea yo contará a partir de ahora la tarea de composición. Voy a suprimir todas las entradas, todos los poemas y quizá nunca más vuelvan a salir a la luz, quizá la tecnología espia de internet logrará rescatarlos algún día de alguna papelera cibernética donde se almacenasen, en caso contrario, salvaré al mundo de todos estos bocetos que he venido publicando desde el año 2006. Quizá, espero, sean poemas redondos que cambien de formato, de la luz del monitor al papel. Aunque lo dudo, teniendo en cuenta que el Sr. del Pino ya ha muerto y su imprenta es ahora una tienda de Chinos.

27/01/10

Despedida post mortem

Cuando mi amigo Manolo era muy joven siempre me decía que no podía pensar en la muerte, porque le quedaba tan lejos que se sentía inmortal. Nunca entendí demasiado bien lo que quería decir, pero ahora sé lo que no quería decir. Me siento tan mortal, estoy tan débil, tan cansado, tan lleno de dolores.

Dolor por la vida y por lo que amas, dolor por todo conocimiento y por todo el sufrimiento perpetuo que arrastro y me hace llorar.

Conduzco con la cabeza pegada a mi ventanilla, conduzco, pienso y lloro con la cabeza pegada a mi ventanilla. El humo de la quema de rastrojos del otoño me hace llorar mientras el coche avanza y huelo la carbonilla.

Un verso de José Hierro “Se está muerto aunque lata el corazón, amigos”. Amigos suena como: ¡Por favor que no estoy muerto pero casi, anda ven abrázame para poder olvidarlo todo!

Pero soy un soñador, ese “Amigos” era en son de despidida como vuelve a decir José Hierro, o como Despedida del Mar, que es el título de otro poema maravilloso que todos los seres humanos deberían leer antes de morir, y yo os lo facilito como parte de mi testamento. Está en su libro Tierra sin nosotros de 1946. Es un poema corto, de 42 versos o cañonazos dulces, certeros, universales, tristes, angustiosos, ciertos, m-o-r-t-a-l-e-s.

07/01/10

Lost in post

Ayer estuve viendo Lost in translation. Charlotte estaba guapísima, redonda y triste, compacta en su tripita, en sus pechos de carne, en sus melena peinada durante horas para el rodaje. Y también paseaba su indolencia Bob Harris en un mundo pequeño y luminoso, absurdo como una reverencia.

Ellos se conocen para calmar su ausencia de sueño en la misma cama y él sujeta el pequeño pie de Charlotte con sus manos, gesto lo suficientemente significativo como para hacer de un resumen algo estúpido. Felices sueños.

04/05/09

totalmente vacío

Hoy no tengo ganas de escribir. Si algún amigo buscaba leer que tal me fue el día o como me encuentro de ánimo, remito al texto Todo pero nada publicado el 27 del 4 del 09. Si por casualidad entró alguien buscando buena poesía, les recomiendo Cuanto sé de mí de José Hierro.
Mi escritura es un monólogo para un escenario vacío.

01/05/09

El niño que abrazó una higuera


Que un aire fresco pasa por las frías palancas de los terrones sangrados de tinta, así uno puede y se envuelve desnudo entre las primarias asperezas del verso. Me pinto la cara de su tacto y me llueve hasta el frío profundo de todas las tristezas.

Todavía estoy muy lejos de acotar las distancias redondas, el espesor que me rodea está ahora mojado y aturde de sonidos. Quisiera quedarme en este lugar donde mis ideas están tan claras, soy feliz y la gente hace cola esperando las claves que guardo en mi bolsillo izquierdo, a tantos misterios absurdos que la avaricia y el egoísmo han escupido al mundo.

Ya no me soltaré jamás, mis huesos serán orgánicos sobre las ramas, compos de treintaysiete grados centígrados que suelta un imbécil, una carcasa de sueños en los ahogos del huracán. Lo siento caballero, no tenemos buena voluntad para nada de eso.

27/04/09

Todo pero nada (Un soneto resumido)

Hoy, lo que son las cosas, tengo mil ideas en mi cabeza. Por eso lo lógico para un escritor es sentarse y escribir sobre ellas. Contarlo todo, hacerlo bien y proseguir el entrenamiento aristotélico. El Método.

Y pongo y digo y hago y era y fue. No me sirve esto ahora. Lo voy borrando todo y todo era importante a pesar de nada.

Me doy un segundo y observo qué tengo y qué estoy haciendo. Recuerdo que por la mañana examiné mi barba con tanta pereza que aún la conservo, estaba nublado, tenía ganas de llorar, pasó mucho tiempo hasta que me quité el pijama y además no comí. Encendí la radio, la televisión y el ordenador. Paseé por la Gran Vía y viajé en metro, sentí el humo y el sudor humano en mi cara. Entré en varias tiendas y fui, pese a todo, amable.

Hace poco he bebido dos vasos de agua, estaba turbia pero potable. Recuerdo que es lunes y que a mí me da lo mismo eso. Dejo pendientes las mismas cosas que dejé ayer y me comprometo a seguir dejándolas mañana.

Son las 21 y 45 de mi vida, el cielo está nublado, las ramas de los árboles son sacudidas sin dirección concreta. Ya es de noche. Guardaré este pequeño texto en el blog como resumen de este día y del día de mañana y de todos los días de mi vida.

19/04/09

Darle mil vueltas

Ahora lo más importante serán las pequeñas cosas. No sé, lo dudo. O somos una suma de pequeñas instantáneas anecdóticas, semi-trascendentales, confusas, olvidadas. O somos un resultado en un espacio cambiante del que se van desprendiendo momentos y unidades.

Yo me acuerdo mucho de José Hierro y no sé si la experiencia de su vida y de su obra me suma o se desprende de mi cuerpo.

Álbum y Cuadernos han sido siempre suma. Me inspiran y me conmueven, pero desde hace algún tiempo también me desgajan desde dentro. Las Navas del Marqués ya no recuerda todas sus instantáneas y la casa de Velintonia está en venta y en ruinas a la vez.

El otro día leía un texto de Manuel sobre una abeja desorientada, una de esas pequeñas cosas que van sumando sin darnos cuenta y que a veces son poéticas y nos dan vida y pienso que nosotros también tuvimos nuestro Álbum como Aleixandre y Dámaso y nuestra Navas del Marqués y que hoy están en ruinas y en venta mientras son otras abejas las que nos pasan por la playa.

Me siento inspirado, presiento que todo el mundo ha cambiado. Para un poeta comprobar lo obvio significa poder seguir respirando.

07/04/09

El poema de los martes

El otro día fui al supermercado. El otro día, ayer mismo. Entré y pensé en Manolo. Tenían un cartel en la puerta amarillo que decía: “Chuletas de cordero de lechal a siete noventa”. Entré y pensé en Manolo, dije: Voy a escribir un poema y cogí un carro.

Mercadona recomienda bandeja de Kiwi Zespri Gold de seis unidades en el pasillo de la fruta. Del estante al carro, del carro a mi cesta de la fruta de metal electrosoldado y bricomatado en Zinc. El kiwi es áspero, pequeño y Neozelandes.

El Kiwi tiene todas las vitaminas, favorece el tránsito digestivo y mi hija no puede probarlo hasta que cumpla al menos su primer año de vida.

El segundo artículo una lata de espárragos Cidacos calidad extra, peruanos, calibre grueso, entre nueve y doce unidades, no sé, ya se verá, no antes del dos mil doce, fin del consumo preferente. Para Txumari Alfaro los espárragos son buenos para las piedras en el riñón.

El carrito está casi vacío, mis kiwis y los espárragos. Quiero comprar unos Magnun after dinner pero los cogeré al final para evitar que se derritan. A parte de esto no sé que más comprar, me preocupo, dudo, golpeo con el carro la pantorrilla de una joven muy guapa, veo a un chico joven con un traspalé cargado de galletas estilo María pero de otra marca, me gusta el traspalé, es eléctrico y amarillo como el mozo que lo dirige.

Al final cojo un tarro de mostaza inglesa marca Guldens y los Magnum, creo que eso es todo por hoy. Solamente cuatro cosas pero no está mal, quizá mañana llene el carro para sentirme más feliz, por cierto se me olvidó coger las chuletas, ahora no sé que haré con la mostaza.

06/04/09

Lo vanal. ...y ser sin rumbo cierto.

Ya no me interesan las cosas que antes me interesaban. Digo que ya no me interesa por ejemplo comer, he perdido todo interés en hacerlo, no me interesa la trigonometría nutricional, por lo que a menudo meriendo Cheetos, lo quieras o no, los colorantes alimentarios alegran y alimentan del mismo modo.

Tampoco estoy muy interesado en dormir, En Loca Academia de Policía, Carey Mahoney le dice a Hightower que dormir es de maricas y es verdad. Lo más interesante de dormir es soñar, pero yo ya no sueño. Un amigo mío de profesión médico, me ha comentado que sí sueño, pero que no lo recuerdo. Vamos lo que yo decía, que ya no sueño.

Eso sí, me interesa mucho el cine. El otro día fui al cine por segunda vez en catorce meses y para celebrar tal acontecimiento asistí a la proyección de Mentiras y Gordas. Como dijo Forrest Gump: Eso es todo lo que tengo que decir sobre la guerra de Vietnam.

Me gusta el tacto del aire sobre mi pecho, sobre todo si es caliente. Me interesa mucho observar árboles; Me pone contento como a un crío ver como crecen los pinos que han plantado al lado de la carretera de Toledo. El verano pasado eran bajitos y regordetes, con la copa casi tocando el suelo, ahora les han recortado desde abajo las ramas y han crecido muchísimo.

Me gusta poder escribir "me gusta" o "no me gusta", inicio de frases que siempre estaban prohibidas en el colegio y en el instituto, al igual que hablar como los indios. Cosas de un sistema educativo que nunca entendí. Hoy en día soy un estudioso de la L.O.E. Stendhal se reía muchísimo leyendo el Quijote, yo hago lo propio con la Ley Orgánica de Educación.

Me divierte la palabra orgánica para referirse a una Ley.

Me gusta el verano y me gusta la playa. Me gusta pensar que los días tienen poquito a poco cada vez más luz. A partir del 22 de junio no me interesa nada pensar en el tiempo como medida útil de mi vida.

Me gusta Hans Castorp, Ignatius Reilly, Quintín García Roelas, Víctor Baton, Toru Watanabe, Shanti Andía, Blimunda y Manuel Alcázar.

No quiero hacer tonterías, ya soy mayor, por eso no justifico los textos que escribo, me refiero a una doble justificación por supuesto.