Telegrama de una angustia supuesta.
La angustia pasa
y vives y nadie lo sabe.
Arturo ha muerto No sabía nada.
Se ha suicidado Pero cuándo
Hace seis años Pasa el tiempo.
Te llama la angustia y no puedes llamar a nadie
tú eres el adivinador: “Ven conmigo que hace frío”. El dueño del porvenir
eres un oráculo de pan bimbo que está sólo ante las palabras claves.
Las autopreguntas responden
al silencio de tus servicios como adivino.