18/12/09

Telegrama de una angustia supuesta.

La angustia pasa
y vives y nadie lo sabe.

Arturo ha muerto No sabía nada.
Se ha suicidado Pero cuándo
Hace seis años Pasa el tiempo.
Te llama la angustia y no puedes llamar a nadie
tú eres el adivinador: “Ven conmigo que hace frío”. El dueño del porvenir
eres un oráculo de pan bimbo que está sólo ante las palabras claves.
Las autopreguntas responden
al silencio de tus servicios como adivino.

30/10/09

Una triste puerta más

Es un claro síntoma de infelicidad y no de hambre,
abrir la nevera, cerrar la nevera
abres cierras, abres cierras, abres… cierras…
- ¡Hijo que se va el frío!
Buscas un final precipitado
una escasa vida útil para tu nevera.

Mi nevera está llena de bandejas de cristal,
de plásticos perforados para los huevos
de cajoncitos para la fruta
y de duendes que me dicen:
te sobra el pan,
y falta algo de queso para tu dieta.

26/10/09

Al oeste siempre.

Hasta que los ojos se marchen abriré la nevera,
cogeré las llaves de mi coche,
surtiré mis mejillas del aire del este
y saldré a contar aviones desde los pezones de las lomas
de Arganda del Rey.

El silencio es el ruido de una maleta de correas
en la parte más alta del armario de tus padres
y por supuesto de color gris.

24/10/09

Escritos en ebrio.

- ¡Princesaaa….Gunananagugugunnaaaaaaaahhhh. Juuaaaaaaaaa!
Esto que acaban de intentar leer Señores y Señoras es un puto verso.
Un verso sonoro emitido en Madrid tal cual,
un verso que ha recorrido el mundo de cubata en cubata por las noches
tan gutural como sincero.
Capaz de espantar a las receptoras más estúpidas,
un seleccionador mordaz que tiene alas por ojos.
y problemas irresolubles.

Este verso tiene problemas irresolubles,
viaja en el autobús de las cinco de la mañana,
no le gusta pensar en sus dolores de cabeza,
mal que le pese: Desafina, se tropieza, pota
pero al menos no se cree el centro del universo.
De no acudir a recitales, padece un alcoholismo severo,
se ha perdido en la cola del Carrefour
hay una recompensa para quién lo encuentre,
su raíz latina le delata,
responde a las palabras con bostezos.

08/10/09

Escupe a tus amigos para diferenciar el grano de la paja.

¿Por qué escribes parrafadas Walt Whitman?
¿Qué es de tu vida chico de Parla? ¿Qué juegos alimentas?

Es mi selección natural,
la saliva ajena en la cara.
Escribir es escupir y que te escupan
y para escupir hay que saber dónde tenemos la boca y las yagas
que abusen de ti, que no importen tus lagrimas,
saber dónde viven las salamandras de dos cabezas.

¡Qué inocencia estúpida la noche lejana!
¡Qué inocencia busca y ya no existe!
Escupe al aire desde estos versos y al silencio,
Al aire que mi corazón está abierto en un yeye que no para.
Escupe con todo, con el Darío de tus labios y con los codos.


Este libro lleno de llantos es mi libro,
Mi río en testamento, mi Andalucía.
Súbanle el volumen a estas hojas humanas,
a este manual terrenal lleno de espacios amargos,
a la infecta saliva de un perro rabioso lamiéndome la boca.
A estos escritos de Parla en hojas que se pudren sobre la hierba quemada.

30/07/09

P.M.A.

Para que mi nombre crezca sobre el suelo,
para alcanzar este índice de masa particular y estable
hizo falta una prodigiosa combinatoria.

Es oficial. Seis mil trillones de toneladas,
trillón arriba, trillón abajo en redondo,
constante e inalterable.

Las carnes de los dinosaurios podridas y ordenadas para dar humanos
y los bloques y los coches surgidos de las oquedades de la tierra,
como los perfumes de una rosa transformados en nieve
como un antiguo trilobites en las semillas de almendros
y Tracy Lord’s que fue la madera de un barco fenicio
y así sucesivamente para dar siempre el mismo peso,
la misma materia en engañosas metamorfosis.

Hubo excepciones.
Basura especial, deidades de peso neutro, astronautas, meteoros
visitantes, satélites, telescopios, centrales nucleares,
tuercas y tornillos circundando la tierra a treinta mil kilómetros por hora.


La voluntad de esta energía violenta y cambiante
no es nuestra. El tiempo modela el peso,
elabora cálculos matemáticos complejos
donde el humo de las chimeneas de un crematorio
acaba siendo el polvo de unas estanterías de libros ayer leídos.
Kafka es lo que quiso. El olor de las letras de la imprenta de un Quijote
y un perro es esa cinta de bacterias que muerden las arañas
y varias toneladas del Titanic estuvieron varadas en Bahía Blanca,
efímeros castillos de arena devorados por cangrejos ermitaño.

Y varias hojas de roble que ayer se cayeron de mis ojos
han creado una inapreciable humedad relativa de veintiún gramos.

19/07/09

Cansancio absurdo.

Un cansancio como de soneto me ha alcanzado
arrastrando todos estos trastos:
rodillo, palangana, pipa, caudalímetro…
un cansancio elemental como una oda.


Suspiro un aire y me vuelve podrido y caliente
ya nocivo, sin oxígeno apenas,
cansado de ser aire de mi pecho palpitante.
Los días pesan como un motor en una glosa.


Mis ulceras saludan descaradas por mi boca:
- ¡Qué te den mendigo! –y me saludan,
y me levantan su dedo corazón.
Y es que ya no tengo ánimo epistolar.

Por ejemplo, volviendo a la respiración,
yo respiro con los alvéolos oculares
con los engranajes de un sistema alucinado y decrépito
y con las ganas de marchitarme lira a lira.

Don a don yo voy matando yo siempre me,
en este ruido de sentencias y Lillo
me sostengo, un momento sostenido
De profundis rigores los ovillejos.

30/06/09

Una copla de alma quebrada bajo un trapecio

Hoy podría usar la palabra trapecio.
Un recurso a un término con ritmo y encanto.
Tengo otros muchos, demasiados. Es mi oficio.

Por ejemplo repito verso, poema, escribo,
encadeno sustantivos, juego con las comas,
elimino
y digo cosas en un día cualquiera como hoy.

Escribo poemas infantiles basados en farolas
utilizo una estrella de cine como referencia temporal
Sencillamente escribo
porque hay muertos y me siento solo.

No se equivocan

Mis poemas se cuentan, se comentan
se envidian los versos, los ánimos, las figuras retóricas
y preguntan porqué su cruz es distinta a la de otros poemas,
se desprecian, me convencen, se censuran.

Mis poemas son unos ¡HIJOS DE POETA!
Me dicen cosas que no entiendo a la cara,
muestran el fruto de otros poetas sin lunares ni complejos
conocen blogs, gentes, enlaces.

Mis poemas ven Gran Hermano para que la verdad no sea,
juegan al despiste, me hacen trabajar doce horas en el campo,
despuntan mis lápices, me regalan un bolígrafo publicitario,
compran sus cuadernos en los chinos y visitan la Casa del Libro.

Utilizan el corrector gramatical de Word,
la propiedad conmutativa para las comas,
y cada día leen menos y son más viejos.

Por tantas noches de ilusiones rotas, burlas, llantos,
yo os castigo todos los días con un nuevo hermano
a imagen y semejanza, de la misma naturaleza. Un Caín
feliz de momento en el vertedero a donde le traigo.

27/06/09

Método triste.

Hay sitios, lugares, excepciones
paraísos, desierto, glaciares.


Un verso es un verso, su valor.
Entre los restos de M. Jackson
un verso no tiene importancia, no dice nada, es mudo,
y puede ser preciso y clarificador
de Lorca, de Hierro, de Cremer,
pero sinceramente no vale sirve de nada.

Un verso, amigos, es piel seca, escama
de mi piel mudando hacia un ocaso gravitatorio.
Cambio mis versos por lágrimas,
como de chulo cambian las prostitutas,
a bofetadas.

Es un beso con la erre de látigo y de castigo,
las mismas palabras van mudando de solsticio.
¡Qué asco de calor!
¡Y qué mal me sienta el frío, amigos!

Te alejandrino un verso, te lo haikuteo quizá
con el ánimo único y exclusivo
de volar.

¡Escucha mis versos en campana!
Mi correspondencia visual,
mis atormentadas pertenencias,
Coloca tu ojo en mi voz que no me duela nada.